Biografía de Antonio Maceo Grajales

Nació el 14 de junio de 1845, según consta en la iglesia de Santo Tomás Apóstol. en Santiago de Cuba. Su infancia transcurrió bajo las normas éticas impuestas por los padres en el hogar, consolidados por maestros privados, por lo que su instrucción fue elemental.

Se casó el 16 de febrero de 1866 con María Magdalena Cabrales Fernández, su compañera en la vida e ideales.

Se incorporó a la Guerra de los Diez Años desde el proceso conspirativo en la Junta de Majaguabo y pocos días después del estallido marchó a la manigua junto a sus hermanos.

Desde el inicio de la contienda despuntó por su gran capacidad política y militar que le permitió en poco tiempo convertirse en uno de los hombres más grandes del proceso independentista cubano, no solo por las numerosas acciones combativas, y heridas que recibió, sino por el alto sentido de la unidad, la disciplina e intransigencia demostradas con creces en diferentes momentos de los 28 años dedicados a la causa redentora de la patria. Significativa fue su respuesta ante el Pacto del Zanjón cuando se creía todo perdido. En Mangos de Baraguá, hizo posible que la bandera enarbolada el 10 de octubre de 1868 no cayera, convirtiéndose en representante genuino de la dignidad del pueblo cubano y su anhelo emancipador.

Durante la Tregua Fecunda vivió en varios países del Caribe y Centroamérica, sin perder la esperanza de libertar a su pueblo. Al estallar la Guerra Chiquita trató de incorporarse con una expedición desde Haití, el espionaje español a través del personal diplomático y sus agentes frustraron sus planes para lo cual acudieron al intento de secuestro y asesinato.

Ante el fracaso de la Guerra Chiquita regresó a Kingston, aquí nació en mayo de 1881 su único hijo, nombrado también Antonio, resultado de su relación extramatrimonial con Amelia Marryat, a el dedicó atenciones afectivas y económicas hasta su caída en combate.

Tras el nacimiento del hijo marchó hacia Honduras donde permaneció hasta 1884 en el cargo de Comandante de los puertos Omoa y Cortés con el grado de General de División.

El nuevo intento insurreccional conocido como Plan Gómez- Maceo lo condujo en agosto de 1884 a salir de Honduras y realizar un periplo por Estados Unidos y el Caribe en busca de recursos para el movimiento, período en el cual, el 2 de octubre de 1884, en Nueva York, conoció personalmente a José Martí, con quien había tenido un intercambio epistolar en 1882. Tras el fracaso del movimiento en 1886, entre otras causas por falta de recursos económicos, organización y el espionaje español, se mantuvo en Panamá por algún tiempo de donde tras una breve estancia en Perú con escala en Guayaquil, regresó a Jamaica y luego a Cuba en enero de 1890 en un nuevo intento conspirativo conocido como Paz del Manganeso, el cual también fracasó y propició su expulsión de Santiago de Cuba. Con posterioridad se estableció en Costa Rica entre 1891-1895 donde organizó una colonia agrícola en espera de mejores condiciones para reiniciar la lucha, con estos propósitos lo visitó José Martí en dos ocasiones y valoró que “con el pensamiento serviría más aún que con el valor” a la patria y así lo evidenció el Titán de Bronce con su certera visión acerca del peligro de una posible intervención de Estados Unidos en la guerra entre Cuba y España.

El 25 de marzo de 1895, partió desde Puerto Limón en una expedición dirigida por el brigadier Flor Crombet que desembarcó en Duaba Baracoa el 1ro de abril. Una vez en Cuba en poco tiempo logró incorporar numerosas fuerzas a la causa independentista, libró con éxito campañas militares en Oriente, la Invasión y en de Pinar del Rio.

Con su heroica caída en combate el 7 de diciembre de 1896 en San Pedro, Punta Brava, perdió la revolución cubana uno de sus más firmes pilares. Al decir de Máximo Gómez en carta de pésame a María Cabrales, el Ejército Libertador perdió “la figura más excelsa de la Revolución”.